lunes, 23 de octubre de 2017

¡TRANQUILOS, QUE NO PASA NADA!


Ayer reflexionaba sobre lo que está sucediendo a nivel mundial en materia de política y me di cuenta de que a menudo cuando un político deja su cargo parece como si no hubiera sucedido nada. Puede haber hecho barbaridades, meter en la cárcel a gente inocente, cargar contra la población, ahogar la economía, engañar, conspirar... ¡Qué más da! Una vez abandona el cargo, se acaba todo. Ni tan siquiera pide disculpas. Se imagina que lo hecho todo correctamente. Cuando menos, así lo proclama.
Y si, por casualidad, le piden responsabilidades, responde que a él lo nombraron para el cargo y que hizo lo que le ordenaron. ¿Responsabilidad? Ninguna. Hoy estás y mañana no.
Por esta razón muchos de los que ocupan cargos actúan con prepotencia mientras se sientan en la poltrona. Tienen muy claro que no pasa nada, que se irán a casa con la satisfacción del deber cumplido. Y saldrán a la calle con la cabeza bien alta y la espalda bien tiesa. Bien estuvo mientras duró.
¿Cuándo los políticos firmarán un contrato como Dios manda? ¿Cuándo se les exigirá responsabilidades por el dinero que cobran y el trabajo que realizan?
Lo único que muchos de ellos hacen es hablar (cuando saben hacerlo) de la oposición o de la situación sin aportar ningún argumento, sólo agitando el fantasma del miedo.
¿Os habéis dado cuenta de que el discurso de las campañas son letanías de reproches y de miedo? No votéis a los otros porque han hecho... o han dejado de hacer...; no votéis a los otros porque os conducirán al abismo...; no votéis a los otros porque...
En muy pocas ocasiones, por no decir ninguna, he escuchado un discurso lógico, un planteamiento coherente y limpio de una idea, un programa, un plan estratégico pensando no tan solo en los cuatro años siguientes, sino con una mente abierta y teniendo muy claro hacia donde debe ir la sociedad.
Supongo que, si esos mismos que saben que no pasa nada, tuviesen claro que al final del mandato van a tener que rendir cuentas de lo que han hecho y no han hecho, actuarían de muy diferente forma.
¡Oh! ya se les pasará factura en las nuevas elecciones, me dirá alguien. ¡Ay!, le puedo replicar. Que la memoria es muy voluble, los favores de última hora abundan, las listas cerradas permiten esconder muchas cosas y los servicios prestados a los partidos tienen muy diversas formas de ser compensados con cargos no electos. Me entendéis, ¿verdad?
De manera que esta mañana me he levantado, me he mirado en el espejo y me he dicho: abre los ojos y despierta.

sábado, 21 de octubre de 2017

¿QUÉ NOS OCULTAN LOS POLÍTICOS?


En el mundo de la política, aquellos que hemos estado lo sabemos muy bien y nada tienen que explicarnos, existe lo que se permite que la población conozca, lo que debe permanecer en la penumbra porque se está negociando y lo que llamaremos genéricamente el resto. El tema es que, tarde o temprano, la frontera entre lo que escondes a la población para que una negociación llegue a buen puerto, y que es absolutamente necesario, empieza a crecer y traspasa la frontera para caer en el pozo del “resto”, que se convierte en un pozo sin fondo. ¿Por qué razón? Pues, a poco que lo medites, resulta evidente. Por más que digan, el mundo de la política está tan lleno de porquería, de jugadas sucias, de engaño, de negociaciones i de todo tipo de cosas podridas, que si lo sacasen todo a la luz, lo más probable es que los votantes nos echásemos a la calle. Y no precisamente para celebrar una verbena. Es preferible no levantar la tapa del cubo de la basura. Huele muy mal.
Pero, lo más divertido es que muchos de los que hicimos alguna incursión en ese mundo, lo hicimos con la idea romántica a flor de piel y con la sana intención de conseguir que este mundo fuese mejor. Después, poco a poco, descubrimos que la política es otra cosa y que los intereses campan por sus respetos. O por los respetos de quien maneja el dinero, para ser más claro. Entonces, cuando haces este terrible descubrimiento, se te presentan diversos caminos: o te amoldas a la situación y sigues adelante, mientras cierras los ojos frente a ciertas circunstancias; o acabas ensuciándote y entras en la rueda y abres cuanto puedes los bolsillos para ver qué cae dentro; o acabas quemado, te enfrentas a todo el mundo y te sientes más solo que una lechuza; o tomas la decisión de irte a casa; o... Porque los caminos de la política son infinitos e inescrutables.
No perdamos de vista que todos los que en esta vida han sido algo (entendiendo per algo que han sido reconocidos por alguna razón) han acabado exactamente igual. ¡Todos! Sin excepción. Todos están enterrados, todos están muertos. Ya no son nadie. Y lo mismo nos sucederá a todos.
Por eso mismos, ahora, cuando veo a alguien, que se cree que es algo porque ocupa un cargo, descubro que es tan solo una persona y entonces entiendo que, por mucho que parezca poderosa, no es otra cosa que un ser humano como cualquiera de nosotros, con sus penas y sus glorias. Por mucho que me diga que el color blanco es negro, por más que tenga el poder, no significa que a partir de este instante los colores van a cambiar o que mis conceptos serán diferentes. Puede intentar engañarme con sus palabras, pero no puede cambiar la realidad. No puede señalar un color y decirme que es otro. Puede ordenar que, a partir de ahora, lo que es oscuro se llamará blanco. Pero nunca logrará que la oscuridad sea luz.
Cuando sus ojos se cierren definitivamente, se habrán cerrado para siempre y su poder será nulo. Porque su poder es el poder que yo le he otorgado. Él, per si mismo, no tiene ningún poder. Mi voto le ha concedido el poder. Pero, ¿qué poder le he dado? Tengo muy claro que el único poder que le he concedido con mi voto es el poder de servir a la sociedad. Y los primeros que deben tenerlo claro son los políticos. Ellos están ahí para servirnos. Y no al revés. De manera que la ley está para servirnos y ayudarnos a vivir mejor y en harmonía. Nunca seremos los esclavos de la ley. Todas las leyes humanas son humanas y no divinas. Todas las leyes humanas son susceptibles de ser cambiadas, mejoradas o modificadas. El imperio de la ley no existe, por más que alguien se llene la boca de palabras altaneras que parecen verdades inamovibles.
De manera que debo tener muy claro que mi voto otorga poder y que el poder no puede ir a parar a cualquier mano. Yo soy responsable del mundo que dejaré a mis hijos. Y para ellos, evidentemente, deseo lo mejor de lo mejor.
A partir de hoy, y espero que para siempre jamás, debo tener claro que mi voto será para las personas que merezcan mi confianza. Desde hace tiempo, y nada ha modificado esa idea, en temas políticos soy independiente. Dejé de creer en partidos e ideologías y empecé a creer en las personas. Entre personas podemos entendernos, mientras que entre partidos siempre nos peleamos. Como bien me dijo alguien ya hace tiempo: técnicamente siempre hay una solución, pero políticamente siempre hay un problema. Y si me dejan escoger, prefiero las listas abiertas. No listas de partidos y cerradas. Aunque, por el momento, hay otras reglas y con ellas hay que jugar.
¿Por qué digo todo esto? Porque creemos (o pretenden hacernos creer) que el mundo se acaba porque alguien nos quiere vender una película y resulta que bajo mano hay negociaciones y más negociaciones. La política lo aguanta todo.
Ja me entiendes. De manera que abre los ojos y despierta.

miércoles, 4 de octubre de 2017

EL REY NO ESTÁ... NI SE LE ESPERA

Ayer, dia 3 de octubre de 2017, a las 21 horas, el rey de España se dirigió a su nación en un discurso de 5 minutos para tratar el tema de Catalunya.
Doce horas más tarde, aún estoy intentando comprender lo que vi y escuché en el televisor. Se limitó a repetir el discurso que el gobierno de España lleva repitiendo día tras día. El referendum y todo lo hecho por el gobierno catalán es ilegal y un largo etcétera que sonaba a discurso amanido, dictado y escrito.
Fue, simplemente, el sermón que un padre dirigiría a su hijo díscolo. Pero con el agravante de que no se dirigía a un niño, sino a más de tres millones de personas adultas que salieron a la calle. Es decir: 2.262.464 votantes contabilizados más 770.000 que pertenecen a las urnas confiscadas. En total: 3.032.464 personas. ¿Y esos son el hijo díscolo?
A esto hay que añadir que no tuvo ni una palabra para esas personas ni para los más de 800 heridos. Ni unos ni otros parecían no existir. ¿Pero, en qué mundo vive ese hombre?
Por si aún no es suficiente, el pequeño discurso dejaba el rastro de una amenaza que abre la puerta a cualquier posible intervención, de la forma que sea. No me extraña que los republicanos (no los catalanes, sino los españoles) se enerven y se pregunten quién lo ha puesto ahí.
No me lo puedo creer. ¡Qué ocasión perdida! Este triste episodio pasará a la historia como ha sucedido con otros muchos: como un error monumental, aunque alguien pretenda disfrazar la realidad a su gusto.
En lugar de presentarse como el garante de la libertad y el buscador del consenso y de la negociación, se autoproclamó el guardián de una constitución que al final proclamarán divina y se erigió en la voz que desciende de las alturas y amenaza a millones de súbditos con el fuego del infierno, para acabar convertido en otro fabricante de independentistas que se suma a los que se han ganado a pulso semejante honor.
Lo he dicho en diversas ocasiones y lo repito: el día que Catalunya consiga la independencia, lo primero que tiene que hacer es plantar en mitad de la plaza Catalunya de Barcelona una estatua del Sr. Rajoy con una placa que diga "PARE DE LA PÀTRIA". Pero, tal como van las cosas, al lado tendrán que disponer otra.
Ayer me di cuenta de que, para buena parte de Catalunya, el rey no está ni se le espera. Y no podía creerlo. ¿Acaso no es consciente de que millones de catalanes esperaban de él algo más que una ragañina? ¡Claro que aparecen chistes a nivel internacional que apuntan a que Catalunya se va! ¿Y qué esperan?
Ayer lo decía en este blog y hoy lo reafirmo: España se entera de que tiene que negociar cinco minutos después de que todo se ha ido al garete. Y su rey, visto lo visto, no se entera de nada.
¿Qué harán ahora? ¿Enviar las tropas? ¿Encarcelar a tres millones de personas? ¿Soltar a la jauría de las fuerzas del "orden" que clamaban ante las cámaras, desde detrás de los cristales, como energúmenos: "¡dejadnos actuar!", mientras amanenazaban con sus puños?  ¡Qué patética imagen! ¿Qué querían decir con eso de "¡dejadnos actuar!"? Quizás se referían al pillaje que se desata tras una conquista, en donde vale todo, desde violar a las mujeres a robar y llevarse el botín. Esas imágenes están gravadas.
Tengo parientes y amigos diseminados por España y siento vergüenza y pena. ¿A dónde os lleva esa locura? ¿Acaso no tuvisteis suficiente con una guerra?
¿Y Europa qué hará: quedarse quieta y en silencio, como siempre, como cuando España se desangró en una guerra fraticida? ¿Y el mundo entero? Ése seguirá sacando chistes y riéndose. España queda lejos, allà, al otro lado de los mares o en otro continente. ¡Que se maten!
Más vale que me calle, porque como alguien decía: mejor no les des ideas.
¿Sabes qué me digo a mí mismo cada mañana cuando me levanto? Abre los ojos y despierta.

 

martes, 3 de octubre de 2017

¡EY! YO NO PERTENEZCO A LA UNIÓN EUROPEA

Lo siento de veras, pero tras presenciar lo sucedido en Catalunya estos últimos días, he decido cambiar algunas cosas de mi vida.
Por ejemplo: antes, cuando viajaba fuera del continente y decía que soy andorrano y alguien me preguntaba dónde está eso, respondía que en Europa. Además lo decía con un deje de orgullo. ¡Hombre! Representaba dejar a entender que pertenecía a una cosa muy seria y mucho más grande.
Ahora, cuando vuelvan a hacerme esa pregunta, por ejemplo en Los Estados Unidos, la conversación será algo así:
"¿Dónde está Andorra?"
"En el otro lado del Atlántico"
"¿En Europa?"
"Sí, però no. En el continent sí, pero mi país no pertenece a la Unión Europea. ¿Queda claro?"
"¿Cómo es eso?"
"¡Oh! Como si fuese Inglaterra. ¿Me explico?"
¡Uf! Ellos entenderán enseguida mi suspiro de alivio. Históricament se ha demostrado que Inglaterra empieza a negociar cinco minutos antes de que todo estalle y España se entera de que tiene que negociar cinco minutos después de que todo se ha ido al garete. Así se explica que ellos tienen la Commonwealth y España no tiene nada.
Y lo haré porque hoy siento vergüenza de oir hablar de unión europea, dos palabras que diría que son incompatibles.
Maquiavelo ya lo apuntaba: no hay verdadera unión, si no hay unión de "lingua, storia e altare". Y, por lo que parece, el fulano tenía razón. ¿Union Europea? ¿De qué, moreno? No sé para qué sirve esa cosa, incapaz de tomar decisiones como Dios manda, llena de poliquilla de café de barrio, absurdamente obtusa y que no proteje a millones de sus habitantes que salen a la calle y son masacrados para luego, además, declararlos idiotas y culpables en una tergiversación de las imágenes, una manipulación de los hechos y una deformación de la realidad. Quizás piensan, en esa gran Europa, que les hace ilusión recibir unos cuantos bastonazos.
Tal como preguntaba uno de los periodistas (ni catalàn ni español), tras enterarse de que había más de 800 heridos: ¿Cuántos heridos más necesita la UE para decidirse a intervenir?
La vergüenza de la Unió Europea, visto lo sucedido en Catalunya, ¡no tiene parangón!
Menos mal que Andorra, mi país, no pertenece a este desbarajuste. Y espero que no caiga en la tentación de pertenecer en un futuro.
Con semejantes personajes... ¡Ni harto de vino!
Y, puestos a imaginar, quizás algún catalán, cuando consiga su independencia, se pregunte para qué sirve la Unión Europea y también tome decisiones.
¿Sabes que te digo? Pues... abre los ojos y despierta.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

SI YO VOLVIESE A NACER...


SI YO VOLVIESE A NACER...

...Si yo volviera a nacer, os agradecería que tengáis presente que soy algo más que una simple pieza que hay que moldear para ajustarla al gran engranaje de la sociedad.
...Si yo volviese a nacer, os rogaría que no me atiborréis de conocimientos, sino que me eduquéis en la observación, en la atención y en el sentimiento, porque nací para crear.
...Si yo volviera a nacer, os recordaría que soy yo quien ha decidido venir, y no vosotros quienes habéis ido a buscarme.
...Si yo volviese a nacer, os pediría que afloréis lo mejor que hay en mí, y no sembréis la rabia, la tristeza y el infortunio que son el fiel reflejo de vuestras frustraciones.
...Si yo volviera a nacer, os diría que he venido para vivir en plena libertad, y no como un ser mecánico que sigue ciegamente consignas políticas, dogmas religiosos o leyes de mercado.
...Si yo volviese a nacer, os exigiría que no me trasladéis vuestra infelicidad, sino que os la quedéis para vosotros porque no habéis entendido qué habéis venido a hacer.
...Sin embargo, como no volveré a nacer, todo esto me lo aplico a mí mismo, porque he creado una falsa imagen que me impide ver que había venido para vivir en libertad pero la olvidé en algún rincón del camino.


                                                              Albert Salvadó
   

#Peracadainfant
Texto escrito con motivo del 70 aniversario de UNICEF @unicefandorra

miércoles, 18 de marzo de 2015

TODA LA VERDAD SOBRE EL CASO BPA Y ANDORRA


¿Queréis la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad sobre el caso BPA?
Yo os la cuento.
Hace unos días estuve cenando con un amigo que ha quedado atrapado en las redes de la trama BPA sobre blanqueo de dinero. Estaba preocupado y tenso. ¿Y cómo no iba a estarlo? Tiene sus cuentas en BPA, incluso las de su negocio, es accionista minoritario, no tenía ni la menor idea de lo que podía suceder y se le caído el mundo encima. Es andorrano.
Ayer me encontré con otro amigo. Tenía la nómina domiciliada en BPA y hace una semana ingresó cinco mil euros en el plan de ahorro que tiene contratado con esa entidad. Él es andorrano.
Hoy me he encontrado un político en activo que pretendía sacar dinero del cajero automático de BPA. Me he detenido, nos hemos saludado y me ha dicho que no había podido sacar ni un euro. Es andorrano.
Hoy, también, he aprovechado para cortarme el pelo. Me ha atendido Meri, que tiene domiciliada su nómina en BPA. La ha cambiado de inmediato. Y entonces me ha contado que tiene un matrimonio amigo que ambos trabajan en BPA. Y los pobres están... que ni te cuento.
La madre de una amiga fue a sacar dinero y no se lo dieron, fue a comprar con la tarjeta de BPA, porque todo lo tiene ahí metido, y no le aceptaron la tarjeta. Entonces dijo: Me voy a comer a casa de mi hija, porque tengo la nevera vacía. Espero que ella tenga comida. También es andorrana.
¿Necesitáis más casos? Porque si los necesitáis, os los cuento.
¿O ya tenéis suficiente para separar el nombre de un banco, BPA, del nombre de mi país, Andorra?
Cuando yo era niño, lo primero que me preguntaban cuando se enteraban de que soy andorrano era: ¿Qué tienda tienen tus padres? Y exhibían una expresión de sorpresa inigualable cuando les respondía que ninguna.
En la universidad, cuando se enteraban de que soy andorrano, me decían: Oye, cuando subas a Andorra, avísame, que te encargaré un cartón de tabaco o una botella de cognac o de whisky o... vete a saber qué, porque tú haces contrabando, ¿no?
Cuando entré en el mundo laboral (porque los andorrano de a pie trabajamos, como cualquier hijo de vecino) por fortuna la cultura popular española había subido unos cuantos peldaños y me miraban como a un igual. Ya no tenía la cara verde ni las manos con siete dedos ni tres orejas ni una cabeza de pepino... Era... como cualquier persona normal.
Ahora tengo amigos atrapados por las preferentes, por Bankia, por malas praxis de entidades españolas... Y nunca se me ha ocurrido pensar que España son una pandilla de sinvergüenzas, que son unos chorizos, unos corruptos, unos... ¡Uf! Tengo amigos y lectores en todos los continentes y son muy buena gente. Nunca he pensado que tal o cual país hizo o dejó de hacer. Quien lo hizo o dejó de hacer tiene nombre apellidos.
Andorra es mucho más que un simple nombre, que un territorio con fronteras.
Son 1200 años de historia ininterrumpida. Desde Carlomagno hasta hoy. Son 800 años sin guerras. Desde los tiempos de Jaume I el Conqueridor hasta hoy. ¿Qué país puede decir lo mismo?
Durante siglos enteros la gente trabajaba la tierra y cuidaba de los animales. Y de esos, precisamente, desciendo yo. Y de esos, precisamente, desciende más de uno de mis amigos y conocidos que se han quedado atrapados en las redes de BPA.
De manera que, por favor, abrid los ojos de una vez y enteraos de que un país no son cuatro sinvergüenzas que, con sus tejemanejes, pueden hundir toda una historia de 1200 años.
Mi país, Andorra, somos todos los que vivimos y trabajamos en él. ¡Todos! Porque nosotros, los que cada día nos levantamos y damos el callo somos los que escribimos la historia real, la VERDAD de un país con mayúsculas.
Abrid los ojos de una vez y en lugar de tratarnos como a apestados, como a una pandilla de sinvergüenzas que sólo buscamos el dinero fácil, vednos exactamente igual que todos los miles de millones de ciudadanos del mundo que no pertenecemos a la élite de los que cortan el bacalao. No es un país el que hace o deja de hacer. Son sus dirigentes, son sus fuerzas económicas, son esos seres internamente pequeños y, a veces, podridos que llevan a la desgracia a los que de verdad empujamos el carro.
Ésta es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad sobre unos personajes de BPA que han hecho, han consentido, han alentado y han escondido prácticas que la inmensa mayoría de los andorranos aborrecemos.
De manera que ya está bien de utilizar Andorra para tapar otros asuntos que también huelen muy mal, pero que no son responsabilidad de todo un país, sino de cuatro chorizos que ponen en entredicho el nombre, el prestigio y la credibilidad de todo un país.
No creo que nadie piense que toda España está metida en la trama Gurtel o en los Ere de Andalucía o en el caso Palau o... en tantos otros, que la lista ya es muy larga.
Por favor, a ti, que estás leyendo estas líneas y que ya has descubierto que te están engatusando, te lo ruego: abre los ojos y despierta.

lunes, 17 de noviembre de 2014

¡IMPUTADOS A LA CALLE! O EL RÁBANO POR LAS HOJAS

La gran polémica en España es si un político imputado tiene que dejar su puesto, dimitir.
Parece que lo correcto "políticamente" es decir que sí.
Me van a perdonar, pero creo que están cogiendo el rábano por las hojas y nadie se atreve a meter el dedo en la llaga.
Razonemos: con esa filosofía es fácil apartar a la cuneta a quien nos toca las narices. Conseguimos que le imputen y ya está. Así de simple. Luego, como la justicia va a paso de tortuga, cuando dentro de diez años se determine que no es culpable, el político en cuestión ya está en vía muerta y nadie se acuerda de qué se le acusaba y nadie se parará a pensar ni un instante lo que se le hizo ni cómo se le hizo. Pertenecerá al pasado.
¿Dónde está la llaga para meter el dedo? En la justicia; en la lentitud de los procesos; en la falta de medios de los jueces. ¡Ahí es donde le duele!
Y nadie, absolutamente nadie, ningún político de ningún bando ni partido ni grupo ni nada de nada, ha mencionado ese detalle ni mucho menos lo ha convertido en bandera.
Si los jueces tienen medios, se puede conseguir que un juicio dure meses, en lugar de años, y que la sentencia se dicte rápido. Entonces... ¿tiene  sentido hablar de si dimite por imputación? No, por supuesto. Ya lo echarán cuando se le declare culpable o, simplemente, ni siquiera necesitará rehabilitación cuando se dictamine que no es culpable.
Pero parece que a ningún político le interesa que la justicia vaya rápido (a ninguno) y se pasan el día discutiendo sobre cuándo debe dimitir un político.
Señores políticos: o ustedes son muy poco inteligentes y no ven dónde está el problema o se quieren hacer demasiado el listillo y prefieren ocultarlo entre absurdas discusiones para ver quién es el más honrado.
¡Basta ya de tomar el pelo al elector! Den a la justicia los medios que le corresponden, háganla auténticamente independiente y consigan que funcione al ritmo deseado. No al deseado por ustedes, evidentemente.
Querido lector, juzga por ti mismo y abre los ojos y despierta.